Qué ver en Zaragoza: Los 5 lugares que no te puedes perder
¿Y si te dijéramos que hay una ciudad donde puedes desayunar junto a un foro romano, comer en un palacio árabe de ensueño y ver atardecer junto a una iglesia tan grande como un transatlántico? Esa ciudad existe y se llama Zaragoza.
Bienvenido a la ciudad de las «cuatro almas», un lugar donde el legado de césares y emires convive con el recuerdo de la heroica resistencia contra Napoleón. Aquí, un viento con nombre propio, el Cierzo, te acompaña mientras recorres sus calles, peinando los tejados y susurrando historias de reyes, artistas y héroes tercos.
Olvídate de las rutas impersonales, porque estás a punto de descubrir los secretos de Zaragoza como lo haría un «maño»: con cercanía, con chispa y yendo al grano de lo que de verdad importa.
Empezamos este viaje por las cinco joyas que hacen de esta ciudad un lugar inolvidable.
La Basílica del Pilar, el alma de la ciudad
Como un inmenso navío anclado a la orilla del Ebro, la Basílica del Pilar es la imagen que define Zaragoza. Su colosal escala, con sus cúpulas de colores y sus cuatro torres, domina el horizonte. Pero su verdadera magia reside en su interior.
Acércate a la Santa Capilla para contemplar la pequeña talla de la Virgen sobre la columna de jaspe, el pilar donde, según la tradición, todo comenzó. Alza después la vista y busca la huella de un genio, Francisco de Goya, en los vibrantes frescos que pintó en las bóvedas, como la espectacular Regina Martyrum. Y no te marches sin descubrir las dos bombas que cayeron sobre el templo durante la Guerra Civil y nunca explotaron, testigos mudos de la fe que protege este lugar.
El Palacio de la Alfajería, un viaje a las Mil y una Noches
Prepárate para descubrir la joya más deslumbrante de Zaragoza. El Palacio de la Aljafería es un «palacio de la alegría», concebido en el siglo XI por los reyes musulmanes para ser un paraíso en la tierra.
Adéntrate en el mágico Patio de Santa Isabel, donde el susurro del agua acompaña la contemplación de sus delicados arcos polilobulados y sus yeserías, que parecen un encaje tallado en la pared. Descubre después el suntuoso palacio que los Reyes Católicos construyeron sobre las estancias musulmanas y maravíllate con el espectacular techo de madera dorada del Salón del Trono.
Hoy, este palacio vivo acoge las Cortes de Aragón, un lugar donde el pasado y el presente dialogan cada día.
La Seo del Salvador, el alma histórica de Zaragoza
Junto a la bulliciosa Plaza del Pilar se encuentra la otra gran catedral de la ciudad, La Seo. Si el Pilar es devoción barroca, La Seo es el alma histórica, un fascinante viaje a través del tiempo. Construida sobre el antiguo foro romano y la mezquita mayor musulmana, su exterior es un puzle de estilos. Detente a admirar el muro de la Parroquieta, una obra maestra del arte mudéjar aragonés declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su interior custodia tesoros como el Retablo Mayor gótico, tallado en alabastro, y una de las colecciones de tapices flamencos más importantes del mundo.
La Plaza del Pilar, el gran salón de la ciudad
Estás pisando la Plaza del Pilar, el corazón palpitante de Zaragoza, un inmenso lienzo de piedra conocido como «el salón de la ciudad». Es la plaza peatonal más grande de Europa y la única de España que acoge dos catedrales. Dirige tus pasos hacia la Fuente de la Hispanidad, una genial alegoría del descubrimiento de América donde el estanque dibuja el mapa de América Central y del Sur. Cerca de allí, la figura en bronce de Goya te observa, meditando sobre el arte y la razón en la ciudad que lo vio nacer como artista.
El Tubo, el laberinto de los sabores
La mejor forma de terminar un día de exploración es sumergirse en el alma gastronómica de Zaragoza. El Tubo es un laberinto de callejuelas estrechas donde la regla es sencilla: ir de bar en bar probando la especialidad de cada uno. Cada bocado es una nueva experiencia y cada bar, un nuevo descubrimiento. Es el lugar perfecto para sentir el pulso social de la ciudad y reponer fuerzas.
Zaragoza es una ciudad para caminarla, para dejarse sorprender por la historia que aguarda en cada esquina y para disfrutarla sin prisas. Es un destino que te conquista con su nobleza y su carácter único. Para descubrir todos sus secretos y rincones, la guía más completa te espera en Aumentur, donde podrás explorar la ciudad a tu ritmo, con la información más interesante para que no te pierdas absolutamente nada.
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